El 21 de enero de 1924, Vladimir Illych Ulianov, el dirigente del estado soviético ruso y de la Internacional Comunista, murió después de una prolongada enfermedad. Tenía entonces cincuenta y tres años de edad. Su vida cubre años de profunda agitación, crisis y transformación social (la última cuarta parte del siglo XIX y la primera del siglo XX) coronados por la Primera Guerra Mundial y la Revolución Rusa de 1917. Conocido simplemente como Lenin, un pseudónimo para su trabajo clandestino, sin duda fue el revolucionario más grande de su época, un gigante cuyos actos cambiaron el curso de la historia del siglo XX.