Nayib Bukele: ¿a la izquierda de la izquierda?

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Autor: 
Vladimir Elías M.

Cuando hablamos del actual alcalde de la comuna viene a nuestra mente uno de líderes más conocidos o con mayor protagonismo dentro de la clase política del país, y no es para menos quien se impusiera de manera categórica al candidato por la tricolor-Edwin Zamora-en las pasadas elecciones municipales por el gran San Salvador no es una persona que limite su accionar a la simple administración de la comuna, que de por sí ya es un reto grande si tomamos en cuenta la cantidad de problemas que afectan el municipio, sino que además tiene mucho eco o reconocimiento dentro de amplios sectores de la población ya sea dentro del mismo FMLN como fuera de él.

Su imagen y popularidad ha ascendido como la espuma, tanto así que en una de sus últimas intervenciones públicas,  en una convocatoria frente a la Fiscalía General de la República por el sonado caso de los “troll centers” u oficinas de provocadores del internet, por el cual ha sido acusado formalmente por La Prensa Gráfica, logró aglutinar una nada despreciable cantidad de seguidores, sobre todo pertenecientes a la clase obrera, desempleados, clase media y de varias organizaciones. Algo que nos dice mucho del arraigo que está teniendo su figura entre un creciente número de personas a quienes los actuales líderes de la izquierda no le atraen o  le simpatizan en absoluto, ya que sus discursos y su accionar no conectan con sus aspiraciones.

Algunos sectores de la burguesía lo catalogan como un populista trasnochado, falso comunista, o un palestino ambicioso de poder. Dentro del FMLN es visto con cierto recelo por líderes de peso como el mismo exalcalde de Santa Tecla, con quien ya ha intercambiado opiniones fuertes sobre temas que preocupan grandemente a la población como la seguridad y el sonado impuesto sobre  el uso de las telefonías, el cual pidiera a Sánchez Cerén su veto de forma directa. También es muy bien visto  y evaluado dentro de las bases del partido, para quienes es incluso un “radical de izquierda”  aunque maneje un discurso ambiguo sobre justicia social, igualdad y de romper con los esquemas según él pre-establecidos sobre el socialismo y el capitalismo. Las misma Prensa Gráfica con quien tiene un litigio lo cataloga según sus propias encuestas como uno de los políticos mejor evaluados con un 45.5% de aceptación a mediados de febrero, por encima del mismo Oscar Ortiz con el 25.4%.

A parte de ser una persona altamente mediática, su presencia en las redes sociales y medios de comunicación así lo comprueban, es un alcalde a quien le gusta acuñar frases que impacten o que conecten con muchas personas. “Las nuevas ideas son invencibles”, es uno de sus últimos slogan; sin embargo, como hemos analizado en previos artículos, no hay mucho de nuevo en tales ideas, sino más bien plantean una forma coherente y correcta de administras los recursos de la comuna, lo cual es aceptable partiendo que provienen de un representante de la izquierda, los cuales tienen que demostrar un alto grado de honestidad, transparencia, solidaridad y humanismo en sus posiciones como administradores.

Por el momento Nayib ha declarado que no se siente atraído para correr por las presidenciales  y que su esfuerzo lo dedicará al trabajo dentro de alcaldía del Gran San Salvador, como marxistas sabemos que las cosas tarde o temprano se vuelven en su contrario y que lo más probable es que termine siendo uno de los candidatos más fuertes para la presidencia bajo la bandera del FMLN ya que no se divisa en el horizonte alguien con su actual popularidad y respaldo.  Sería muy pronto vaticinar que su discurso se radicalizará y romperá con su actual visión de la sociedad y su forma de querer llevar bienestar a los más necesitados, partiendo que proviene de una familia burguesa y que por su discurso se asemeja al socialismo burgués al cual hacía referencia Marx, pertenecen los que quieren remediar los males sociales engendrados por el sistema, con la finalidad de consolidarlo o de continuar con lo mismo.

Las denuncias hechas por Nayib hacia conocidos empresarios—sobre todo de los medios de información—le han generado mucha simpatía debido a que mantiene su posición que deben de pagar impuestos como todos los pobres y trabajadores lo hacemos.  En algún momento Nayib puede sufrir una transformación y posicionarse más a la izquierda de lo que actualmente está la izquierda en el país y su partido tradicional, y en determinado momento su consciencia de clase pueda que no se corresponda con su posición de clase en la sociedad.