Las elecciones del 2009 demostraron el enorme poder que las masas le otorgaron al FMLN. Pero conforme ha ido avanzando el tiempo en la administración en las alcaldías gobernadas por nuestro partido, las contradicciones al interior se han puesto a la orden del día, esto se debe en parte a la creciente participación que el partido ha tenido a todos los niveles del estado, pero que sus mismas limitaciones democráticas están asfixiando a los funcionarios. Los triunfos obtenidos al igual que la población los recibimos con gran entusiasmo, pero estos a su vez exigieron desarrollar, aun más, la democracia obrera a todos los niveles, para contrarrestar la amenaza del oportunismo y el carrerismo en nuestras filas