Autor:
William Sanabria – Corriente Marxista Revolucionaria (Venezuela)
El 19 de julio de 1979 los jóvenes, trabajadores y campesinos nicaragüenses derrocaban la odiada dictadura de la familia Somoza y llevaban al poder al Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN). Nicaragua, un pequeño país de 3 millones de habitantes, se convertía en punto de referencia para millones de oprimidos en todo el mundo. Hoy, mientras celebramos el treinta aniversario de aquella victoria (y cuando, en pocos meses: febrero de 2010, deberemos recordar los 20 años de su derrota) resulta imprescindible analizar tanto los aciertos como los errores cometidos. Sólo así podremos sacar lecciones útiles para revoluciones actualmente en marcha como las de Venezuela, Ecuador, Bolivia u Honduras, así como para los propios militantes sandinistas, ahora que el FSLN vuelve a gobernar.